domingo, 13 de diciembre de 2015

Tekkon Kinkreet

Cuando estuve en España me topé en una biblioteca pública con el manga de Tekkon Kinkreet.
La verdad es que leer ese manga ha sido de las experiencias más placenteras que he tenido con un libro.
No quería escribir esta reseña hasta volver a encontrar el libro y comprarlo, pero al parecer no existe en México, por lo que la espera puede prolongarse demasiado.

Como ya había visto la película, tenía idea de la historia (aunque no recordaba muchos detalles) por lo que pude disfrutar con más atención todos los demás elementos, como el dibujo, los diálogos, los personajes.
Nunca había leído un manga. De hecho no suelo leer cómics nunca. El asunto con Tekkon Kinkreet es que es muy diferente de otras estéticas de cómic. No es el típico dibujo japonés ni el occidental. Si tengo que compararlo con algo, está un poco más cerca de la estética fanzinera punk que tan de moda está, pero de forma muy diferente y auténtica. Es modesto y a la vez muy expresivo.

En la película, la estética fue limpiada, se toma en general el diseño y el imaginario, se ha pulido como animación de la mejor calidad, pero perdió casi todas las cualidades gráficas que tiene el cómic. En este todo es más feo (o menos "bonito") los dibujos son sumamente inestables, la linea es como muy ondulante, todo parece estarse deformando de cuadro a cuadro, las proporciones son mucho más exageradas, las expresiones, etc. Hay elementos con grados de abstracción impresionantes.
La película gana mucho en cuestiones atmosféricas, dinámicas, la inmensidad de los espacios por ejemplo y por supuesto la potencia que le da el color a la experiencia visual no tiene discusión. Pero el manga tiene cierto espíritu inocente, cálido, rasposo, sucio. De alguna manera te hace sentir más cerca de los personajes. Supongo que es menos espectacular y más expresivo.
Además es más random. En las ambientaciones de la película está este barroquismo hiperurbano fantástico que también está en el cómic, pero en el cómic por ejemplo, de pronto aparece una tortuga en la calle al fondo de una escena, gente con indumentarias súper extrañas, grafittis, cosas así.

Pero bueno, independientemente de las diferencias del cómic y la película: que increíble idea es en sí Tekkok Kinkreet.

Para empezar es sorprendentemente difícil decir de qué se trata. Es como una epopeya de lo urbano. Son dos niños callejeros superpoderosos sometidos a una serie de tensiones y fenómenos urbanos. No sé como definirlo.

Todas las metáforas que se sienten mezcladas en la historia, no son tan claras pero se perciben. Sabes que Shiro y Kuro representan el bien y el mal equilibrándose mutuamente. Sabes que el enemigo de cejas retorcidas representa de alguna manera el capitalismo liberal, su inmersión y su violento crecimiento en las sociedades asiáticas. Pero hay muchos otros elementos curiosos, llamativos y difíciles de comprender: La forma en que el prostíbulo es de alguna manera sacralizado en cierto momento. Los otros niños de la calle. Las relaciones entre la policía y la mafia. La tribu de vándalos neo-apaches del futuro que cuidaban de los niños. El abuelo de los niños que es un  bagabundo. El nombre de la ciudad "Tesoro". El mar como la tierra prometida, como la libertad. A este tipo de simbolismos no-tan-claros son a los que me refiero y son los que creo que le dan su enorme valor. Todos son quizá fáciles de interpretar, pero no del todo obvios y propensos a reinterpretarse.

La genialidad de este universo fue tomar el ambiente urbano, callejero, de la forma más fría directa y abyecta que se puede pensar y armarlo para construir una fantasía bastante poética sobre una realidad social actual, sobre los cambios culturales que sufre una ciudad. Una metáfora fuera de los lugares comunes que dió lugar a una obra muy original.
Me encanta por ejemplo que los buenos y los malos que se plantean en un incio resultan no ser ni tan buenos ni tan malos al final, sino que ante el aplastante poder de transformación del intruso capitalista, terminan siendo casi irrelevantes sus conflictos y motivaciones, y se vuelven ambos víctimas de un proceso superior a su realidad, un poder superior al bien y al mal.

Ahora, en un nivel más inmediato. La acción es espectacular. El nivel de fuerza y vértigo, y la enorme violencia que es el motor de Tekkon Kinkreet la hacer sumamente llamativa y entretenida. Expresa una necesidad de acción que tenemos, que rompe con la monotonía urbana. A fin de cuentas es una historia de peleas, de persecuciones, disparos y explosiones. Es una película de acción trastocada fantástica y poéticamente. La ciudad del tesoro se parece más a una jungla que a una ciudad, los personajes son como animales, la violencia siempre está en primer plano y con niños como los protagonistas. Niños hiper violentos, esto me parece fascinante y muy original.

Y por otro lado tienes un elemento sumamente tierno: la relación entre Shiro y Kuro, dos niños que seguramente no son realmente hermanos viven como si lo fueran. Ellos y su abuelo están unidos por un auténtico amor de familia.
Yo amo a Shiro. Este personaje casi autista, idiota, infantil, casi andrógino, siempre vestido con gorros ridículos de animales, collares y miles de elementos que expresan su gusto por vivir y por jugar, y que además lo hacen visualmente muy vistoso. (El diseño de moda es otro campo a valorar en este cómic, es muy rico y original, es una potenciación del gusto de los niños, ingenuo y ecléctico) Shiro siendo la representación del bien, es frágil. Shiro estaría muerto sin Kuro desde hace mucho.
Kuro es fuerte, poderoso, sagaz pero amargo y peligroso. Kuro no tiene problema en matar y robar, no le importa nadie, lo único importante para él es Shiro, es lo único que respeta y cuida pues es lo que lo mantiene cuerdo y lo que evita que se convierta en el Minotauro (que no estoy muy seguro qué representa concretamente, pero es algo así como la locura, el psicópata).
El enorme amor entre estos dos me conmueve mucho.

Para mi, esta es una obra que lo tiene todo, un ejemplo del tipo de cosas por las que vale la pena dibujar, del enorme poder que existe en la narrativa gráfica.



lunes, 28 de septiembre de 2015

Spider


Anteayer vi una película, de nombre  Spider; del director David Conenberg.  

No es una película extraordinariamente original, sobre todo el guion es bastante típico, hasta predecible, en cierta medida, pero justamente en eso radica todo su encanto.  Es una película que aborda un tema recurrente, de una manera muy sensible, tocando temas delicados con mucha gracia.

Comienza con una escena en el tren de Londres, la gente empieza a salir de los vagones como hormigas sin línea de marcha, de último momento baja un hombre, sus movimientos lentos contrastan con la velocidad del resto de la dinámica urbana, desde ese momento es singular, es frágil y distinto. En un calcetín que guarda en el pantalón busca una dirección;  a la que se dirige sin prisa y con una soledad absoluta. En cuanto este personaje, apodado Spider, hace presencia comienza una sutil incomodidad general, algo no está bien.

La atmósfera, gris y ocre, conserva esta cualidad; un nerviosismo incomodo, la sensación de algo erróneo o incluso que algo está a punto de suceder, es decir, inestabilidad. La mente endeble de Spider nos  lleva de escenario a escenario,  de uno que se supone realidad a otra virtual donde  habita con sus recuerdos.  De este juego entre estados mentales existe una ligera diferencia; en una de ellas Spider es un observador de lo que sucede, pero el resto es tan similar que nos sugiere que no hay distinción para él.

La música nostálgica que acompaña las escenas evoca la añoranza de la niñez, pequeños objetos y acciones proponen decadencia pero más aún una constante melancolía. Es una película muy íntima, crea un sentimiento de empatía con el personaje principal, a pesar de su desequilibrio mental.


Como un último punto y acierto de la película es la (casi) ausencia de diálogo del personaje principal, él  posee un idiolecto único con todo y su propia caligrafía que nos deja en el límite, podemos acercarnos aunque jamás lo suficiente.








lunes, 10 de agosto de 2015

The Legend of Zelda: The Wind Waker

Hoy me voy a poner freaky.

Quiero hablar de un videojuego.

The Legend of Zelda:
The Wind Waker




Este es mi videojuego favorito. No lo considero solamente un videojuego, sino que representa algunas de mis experiencias estéticas más fuertes.

A diferencia de los otros Zeldas, con una atmósfera sumamente medieval y tolkieniana, The Wind Waker es un juego marinero.

A continuación un breve resumen de la historia:

Link vive en una isla. De hecho en este mundo, lo único que hay son islas en un imenso e infinito océano. Un mundo con un montón de leyendas, pero muy poca gente. Una de estas leyendas es la del héroe del tiempo: un antiguo joven valiente que logró derrotar al mal y salvar a su reino viajando en el tiempo (esta es la historia de un Zelda previo: The Ocarina Of Time) sin embargo, la leyenda cuenta que pasaron los siglos y el mal renació, la gente esperaba la llegada del héroe del tiempo para salvarlos nuevamente, pero el héroe nunca regresó...

El día que los hombres cumplen 17 años, en base a esta leyenda, es tradición vestir la ropa del héroe del tiempo (la típica ropa verde de Link), y ese día, la hermana de Link es secuestrada.
Tras una serie de aventuras y desventuras navegando por el océano y de isla en isla para rescatar a su hermana de un misterioso hombre que está secuestrando chicas al azar, Link logra revelar un gran secreto:
Bajo el océano descansa el reino desolado de Hyrule (donde se desarrollan todos los demás Zeldas), el cual, al ser dominado por el mal por completo los dioses tuvieron que inundar hasta convertirlo en un océano (a excepción de el castillo del rey, en donde los dioses mantuvieron una especie de burbuja gigante con la esperanza de poder rescatar el reino). Las pocas personas que sobrevivieron a la inundación tuvieron que huir a las montañas, las cuales se convirtieron en las islas en donde vive Link. Y le revelan también que los elegidos han renacido: él es la reencarnación del héroe del tiempo (poseedor del don de la valentía), Tetra, su amiga capitana de un barco pirata, es la reencarnación de la Princesa Zelda (personaje que legendariamente posee el don de la sabiduría) y Ganondorf, el captor de su hermana, es la reencarnación del mal (y poseedor del don del poder).

Legendariamente al juntar estos tres dones, estos elegidos, se manifiesta físicamente la trifuerza:



Tres mísitcos triángulos dorados que representan la cosmogonía de este universo, las tres diosas. Según la leyenda, si una persona logra tocar la trifuerza los dioses tienen que cumplir sus deseos.

Este es el plan de Ganondorf, quien secuestraba jovencitas en busca de la princesa Zelda, a quien finalmente encuentra y mantiene cautiva en el submarino castillo de Hyrule. Link, tras rescatar a su hermana va ahora a rescatar a la princesa y cuando se encuentran por fin reunidos los tres, Ganondorf invoca a la tirfuerza, pero justo antes de que el villano logre tocarla, se aparece el espíritu del Rey de Hyrule (el cual resulta que vivía en el barco de Link) y toca la trifuerza antes.
El Rey pide a los dioses que sepulten su reino por completo bajo el mar, ahogándolos a él (que ya solo es un espíritu) y a Ganondorf, y que salve a Link y a Zelda, que les dé un futuro.

Finalmente, mientras el océano comienza a caerse a chorros encima de ellos se desarrolla la batalla final en la que Link vence a Ganondorf, convirtiéndolo en piedra y dejándolo sepultado bajo el már.

Link y Zelda son elevados por los Dioses hasta la superficie y rescatados por sus amigos.

FIN


Tal vez me mamé con mi resumen pero es que ME MAMA esta historia.
¿por qué?

Porque se desarrolla encima de otra, tras otro muy buen juego que es The Ocarina Of Time, con su muy buena historia. Esta es una secuela pero siglos en el futuro, cosa que jamás te esperas.
Es sumamente emocionante estar en un universo en donde existe una leyenda que tú sabes que no es leyenda, porque tú mismo la viste con tus propios ojos, tú fuiste el héroe del tiempo y derrotaste al mal, y solo tú sabes cómo ocurrieron realmente las cosas, y solo tú sabes que el héroe del tiempo nunca regresó porque se extravió en otra dimensión (cosa que es revelada en oooootro Zelda, el Majora's Mask). Descubrir que todo este tiempo has estado navegando encima de toda esa historia entrañable, que los personajes que has conocido son reencarnaciones de aquellos otros personajes que habías conocido siglos atrás en otra historia, con otro nombre, con otro cuerpo, y cómo las diferentes historias aparentmente inconexas son parte de una sola gran historia.
Descubrir que todo lo que estás viendo en este extraño mundo de mar, son las reminicencias de ese otro mundo que tan bien conociste, como los Kokiri, raza de niños inmortales que por ser inmortales ahora, siglos después se han converitdo en árboles, o los habitantes de los ríos que ahora se han vuelto hombres pájaro. Los pueblos que habías conocido y ahora se han mudado a las montañas-islas. Es demasiado épico.

Eso sin contar con lo fascinante que es el mundo visualmente, todo marino, siempre navegando, luchando con calamares gigantes, descifrando mapas del tesoro, persiguiendo barcos fantasmas. Me resulta encantador que todo sea mar. Es como otro planeta.

A muchos gamers no les gusta este juego por sus gráficas, que son muy caricaturizadas en comparación con los otros Zeldas, sin embargo a mi me parecen muy acertadas para los recursos que ofrecían las gráficas 3D en ese momento. Optar por algo menos ambicioso y más bello.

Y la música, OH DIOS, la múisca es maravillosa.

Finalmente dejo un breve trailer del juego, para que se sienta su épica historia.


https://www.youtube.com/watch?v=IkVt1s_ZFbw


martes, 28 de julio de 2015

Historia del Ojo


En un enorme esfuerzo por cumplir la cuota del mes de Julio hablaré de la novela:

Historia del Ojo
del francés Georges Bataille.


Compré este libro casi por accidente, porque lo vi mencionado en algún lugar y me pareció muy intrigante el título para una novela, y un día paseando por la librería lo vi y decidí comprarlo en un acto de fé. No tenía idea de que ese bello libro rosado (que compré, por cierto y como dato curioso, junto con una Biblia) se trataba de "uno de los más grandes clásicos de la literatura erótica".

Si me preguntan de qué se trata el libro en una sola palabra, esa sería: perversión. Es un despliegue hiperbólico de la perversión humana.

Resulta que los surrealistas (a quienes Bataille fue asiduo) amaban esta novela, pese a que odiaban el género novelístico. Y creo que la amaban con justa razón desde una perspectiva surrealista: nunca había leído un libro que volcara de una forma tan visceral los deseos e instintos más bajos de una forma tan generosa, cruda y a la vez bella.

Tiene un interesante prólogo de Vargas Llosa, que desmenuza el libro como documento clínico y obra literaria formidable precisamente por sus múltiples niveles de sentido y de lectura. Es una interpretación muy interesante pero no la tomaré mucho en cuenta aquí, pero sí coincido con él en que es una obra muy completa, muy compleja y una obra de arte en todo sentido.

En una pequeña sinopsis, la historia va de dos adolescentes: el narrador y una tal Simone, que comparten fuertes obsesiones sexuales, complicidades y una moral prácticamente nula, que dejándose llevar por sus más oscuros deseos sin ningún tipo de límite escapan de sus casas y se dedican a practicar los actos más sexualmente perversos, obscenos y profanos que se le pudieron ocurrir al escritor.
Actos y situaciones que resultan ridículamente ilógicos o fantásticos. Tal como en una película porno en el que las cosas, inexplicablemente llevan a un desenlace increiblemente sexual, en este caso es como si ese fenómenos se exagerara hasta el extremo de lo surreal, es un universo paralelo en el que estos dos seres humanos no tienen límites en sus prácticas y obsesiones, son como dos demonios que andan por el mundo llevados por una extraña fuerza retorcida incontrolable sin ningún tipo de consideración por las barreras de la sociedad o la moral y que afecta a todos a su alrededor haciéndolos perder la razón y entregarse al desenfreno sexual junto con ellos.

Lo interesante del asunto es justamente que esto es llevado al extremo a tal grado que el escritor se vuelve una figura evidente y protagónica en la historia, los personajes son a fin de cuentas muñecos que él puede llevar a hacer lo que él quiere que hagan y no se ahorra nada, (y no por eso son personajes huecos, cada uno tiene fuertes valores simbólicos y cuestiones muy definidas), y entonces más que ser espectador de qué va a pasar en la historia, se trata bastante de ver hasta donde el autor es capaz llegar.

Y además el libro está escrito con tanto cuidado y una elegancia casi fria que neutraliza o contrasta con las porquerías de las que está hablando, lo que lo vuelve una experiencia muy peculiar. Esto aleja el libro de un simple relato pornográfico, el valor literario, la belleza de las palabras, de las frases y su forma de construir las imágenes es realmente fina.

Y no son solamente actos sexuales, de hecho el sexo pronto pasa a segundo plano. Se trata de la perversión precisamente por eso: lo torcido, lo que sale del sexo que ya no es sexo. Ya no importa demasiado el coito, los genitales, etc. sino las situaciones, y las obsesiones.

Hay algo muy poético y muy surrealista de hecho, que me gustó mucho, que es la asociación de:
ojo - huevo.
que a lo largo del libro parece llevar el núcleo de la historia, como el extraño enigma del cual emana toda esa fuerza de deseo sobrenatural e incomprensible, como el punto de concentración de la lujuria. Simone (la más torcida de los personajes), tiene una fuerte obsesión con estos elementos. Por qué??

Es irracional pero hasta cierto punto comprensible, hay una serie de elementos en la historia que poéticamente se pueden asociar al rededor de el asunto a tratar. Qué existe entre el ojo y el huevo?

Ojo - huevo - testículo - sexo - carne - vida - perfección - suciedad - voluptuosidad - sensibilidad - vista - comida - fragilidad

El ojo es probablemente el órgano más perturbador aislado del cuerpo. Genera una enorme sensación empática y aterradora. Pocas cosas son tan insoportables, por ejemplo, como ver una cirujía ocular. Y el huevo tiene una cierta forma análoga en su estructura hemiesférica, con una yema, que a la vez contiene un feto. La forma esférica de alguna manera está ligada al sexo, a la desnudez. No lo sé explicar muy bien, pero siento que esta asociación comunica de una forma muy interesante el asunto que Bataille quería tratar: el lado oscuro, incomprensible y muy real del deseo humano.

martes, 21 de julio de 2015

Especulaciones sobre el Son.


Como casi no sé de música (estructuralmente) jamás había escrito de esto, no sabría decir por qué, exactamente, es buena música. Lo que puedo hacer es decir que tanto me gusta y la razón, no es (para nada) la mejor manera pero pues qué más da, si es la manera en la que sé que sea.

De lo que quiero hablar es de Son jarocho.

Lo que más me gusta del Son jarocho es el sentido de pertenencia que está presente tanto en los versos como en la música. Está en el profundo respeto que tienen a la tradición, a la historia de su comunidad, es una herencia de los músicos viejos a los más jóvenes que viene desde quién sabe cuántas generaciones atrás pero, a pesar del tiempo, conserva la  moralidad  y costumbres de las personas que crecieron en las regiones cercanas al Sotavento y que, aunque sea en espíritu,  siguen siendo vigentes.

Cuando digo moralidad  me refiero, por ejemplo, a los amoríos; están presentes en varios versos, siempre coqueteando con la figura del a la amante (o el amante, pues) y a la vez con una lealtad extraña a su mujer, la madre de los hijos, la casa grande.  

El Son me recuerda a un oficio, tiene un aire artesanal, tal vez la poesía de sus versos no es muy refinada, pero tienen la humildad y la sensibilidad natural del pueblo, es íntimo y en algunos versos es además domestico, como los remedios caseros o las recetas de cocina, las leyendas; las brujas y las maldiciones. El son carga el misticismo y el purismo de las creencias populares sin caer en la solemnidad de una doctrina.

La estructura musical, la improvisación, la danza (el zapateado), la intención poética, hacen al Son jarocho  un género musical completo, de identidad latinoamericana y del Caribe, de fuertes raíces, pero sin perder la espontaneidad de una festividad colectiva. Últimamente (tres o cuatro años) el Son ha tenido bastante difusión, en parte porque se ha puesto de moda en alguno círculos, y en parte porque han salido varios discos de agrupaciones de músicos (más o menos)  jóvenes que en sus proyectos musicales proponen regresar a la mesa el Son Jarocho tradicional, no en una manera ortodoxa pero con un apego a la tradición y un poco de nostalgia. Por mencionar algunos grupos (tampoco conozco tanto) Caña dulce y Caña Brava, Patricio Hidalgo y el Afrojarocho, Son de Madera (mi favorito, mil).


Unos versos:

Mujer Antigua, La bruja.
Son tradicional recreado por Ramón Gutiérrez Hernández, en Caribe Mar Sincopado de Son de Madera. (Fragmentos)

(…)

Me agarra la bruja.
me lleva a su alcoba,
me abraza me besa,
me chupa, se soba.

Me agarra, me embruja
me lleva a su casa,
me vuelve maceta,
de una calabaza.

(…)

Ay, dígame, dígame
ay dígame usted,
qué rosas bonitas,
ha besado usted,
ninguna, ninguna,
ninguna, no sé,
ando en pretensiones
de besarla a usted.

Ay que bonito es volar,
a las doce de la noche,
volar y dejarse caer
en la sombra de la noche.



El Gallo
Versada de Caña Dulce y Cala Brava. (Fragmentos)

La última vez que nos vimos
algo mágico pasó,
que sin límite nos dimos,
la pasión se desbordó
y amándonos estuvimos
hasta que el gallo cantó

Gallo, gallo, gallo
canta muy contento
para que despierte
todo el sotavento.

(…)

Tantos besos fulguraron
en tu boquita y la mía
que los relojes dudaron
si era de noche o de día
y hasta los gallos cantaron
creyendo que amanecía.

¡Ay! Gallo ya no cantes
deja de cantar
porque con tu canto
me vas a matar

Gallo cuando cantas
muy de mañanita
despiertas pasiones
y la mar se agita.





L.Serra

miércoles, 8 de julio de 2015

Good News For People Who Love Bad News

Decidí comenzar por lo que me es más facil: la música.

El último disco que compré:
Good News For People Who Love Bad News
de la banda Modest Mouse


https://www.dropbox.com/sh/qac5p16i4u5ms31/AADzZAI4v8z3wjSheGX78TaDa?dl=0

Para empezar es muy raro que me guste este tipo de música, es como... rock alternativo, pero mucho más rock que alternativo. Sin embargo Modest Mouse me gusta mucho porque hasta cierto punto lo siento muy frenético, sacado de quisio, desesperado, histérico,y entre estúpido y malvado.

"Buenas noticias para la gente que ama las malas noticias" Es el disco más pesimista del mundo, en el que la muerte es el motor de una serie de lamentaciones y quejas. Pero no la muerte como lo abordaría una banda de metal, no la muerte vestida de negro o como un personaje etéreo y sobrenatural, sino la muerte real y lo que implica la muerte para un clasemediero: la finitud de la vida y la desesperación de no lograr algo bueno antes de que llegue, la melancolía y la impotencia derivadas de esa idea.

Comienza con un cortísimo preludio de trompetas entre decadentes y desesperantes, que reaparecen más adelante a la mitad del disco para dar introducción a la canción "The Devil's workday".

El inicio del disco es una canción algo melancólica, que habla sobre una especie de mudanza constante, el cambio de ciudad, de casa, de novia, etc. Después viene probablemente el mayor éxito de Modest Mouse "Float On" que es el contraste optimista del disco (quizá sarcástico), una canción super relajante y con un gran ritmo, muy pegajosa y muy buena. -We're all float on OK- dice la canción, despreocpuadamente. La siguiente canción The Ocean Breathes Salty también tiene una atmósfera relajada muy melódica y es extraño que el disco comience con esta extraña luz y esperanza porque todo de pronto se va mucho al carajo.

Aparece otro corto intemedio llamado Dig your grave, en el que se escucha un par de unas cuerdas medio desafinadas y a una voz cansada que dice "I'm already digging, I hope you're dead, I'm already digging, I hope you are dead" que abre paso al siguiente combo mortal de canciones:

Bury me with it
Dance hall
Bukowski
The Devil's Work Day
Satin in a Cofin

Cada una más jodida que la anterior. Bury me with it le está pidiendo a gritos a algún amigo que cuando muera lo entierren con todas las cosas que no tuvo, sobre todo tiempo libre. Dance Hall es un espíritu de negación absurda que decide evadir la realidad y bailar y bailar y bailar como un pinche loco todo el día, mandar al carajo el trabajo y al sistema pero con una voz desesperada, sabiendo que no puede hacerlo. Y por supuesto la canción tiene un ritmo bastante bailable.
Bukowski es una pinche blasfemia malvada, muy muy malvada. Partiendo de lo culera que está su vida cuestiona no solo la existencia de Dios sino su salud mental. "Quién querría ser un freak controlador de ese tipo?? Quién querría ser tan pendejo?" se pregunta. Es una canción sumamente autorreflexiva, triste y decadente, en donde de pronto se pone en contacto con su  "Yo malvado" que toma la palabra y se pone a cantar en su lugar. Los acordes los da una especie de banjo que le suma una atmósfera mucho  más decadente y jodida.

En fin, no quisiera seguir describiendo cada canción.
Luego de este combo maldito viene un interludio que suena como una especie de canción de cuna en acordión y al final se escucha la voz de un bebé y a partir de esto todo se relaja.

Las últimas cuatro canciones del disco son mucho más tranquilas, rozando la tristeza un poco. Se percibe un cierto cansancio, como de quien se da por vencido o se da cuenta que la ha estado cagando. Como de quien embaraza a su novia y los problemas cambian su sentido. Como si de pronto se dejara de hacer berrinche, suspira y se lamenta en silencio. El disco madura.
Y finaliza cantando con un cigarrillo en la boca "The good times are killing me...", una especie de oda a los vicios, como diciendo: esto está de la verga, pero lo estoy disfrutando.

Todo esto con la voz de perdedor encabronado de ese wey, que maneja siempre una dualidad entre una voz medio gangosa y de pronto suelta unos gritos súper histéricos, banjos y trompetas que me hacen percibirlo como una especie de banda de borrachos, buenos para nada y locos problemáticos... eso me encanta jaja.

Bueno, esto me tomó más tiempo del planeado, supongo que hablar de un disco completo es abarcar demasiado, quizá para futuras ocasiones será bueno limitarme a una canción. Pero en este caso creo que el disco es una sola cosa, lo cual creo que lo hace un buen disco. Justamente por la forma en que discurre y los pequeños interludios que aparecen entre algunas canciones dan cohesión al disco como una unidad y te hacen entender que todo es una sola experiencia, te hacen pasar de una canción a otra.
Me gusta por su justa dosis de maldad, que si bien no es el más malvado de los discos (pues seguramente cualquier banda de dark metal lo dejaría como un disco para niños), lo padre es que parte precisamente de la mediocridad, es como una maldad muy sincera, mucho más cotidiana y humana, menos mítica. Eso, es un disco como muy humano.

E.

martes, 23 de junio de 2015

¿Qué es una lumbrada?

(Una lumbrada es una fogata, un grupo de personas reunidas alrededor de un fuego.)

Pienso en este blog como un espacio para consumir arte.
Para hablar de arte contemporáneo, moderno, clásico, de cine, de libros, de poemas, de música, de series, de personajes, de un tipo que viste bailando en la calle, realmente no importa.

Pienso en este blog como un espacio para coleccionar y compartir traducciones.
¿Traducciones de qué? De lenguajes en otros lenguajes.
Porque creo que es así como se consume arte realmente.
Creo que el arte no es arte hasta que se convierte en vida real. Tengo la sensación de que el arte sireve para sentir que eres parte de él, para transformarte en otra cosa por un momento (o para siempre). Uno no consume realmente una canción hasta que la bailas o cantas. Ni un libro hasta que lo sientes o piensas. Ni una pintura hasta que hablas de ella o la imitas o te imaginas cosas. Siento que una parte importante de disfrutar el arte es sentirte identificado con él.
De alguna manera, las vuelves parte de ti. Utilizas su composición para componer otra cosa, para ser parte de ella. La completas.

No hay realmente reglas, simplemente hablar sobre las cosas que nos gustan.

Puede que llegue a parecer un blog de crítica de arte, pero no es la intención (si bien puede ser buena práctica). Quiero se sea un espacio de seguridad, incluso íntimo hasta cierto punto, para decir la neta sobre lo que te gusta y por qué te gusta. Y sobre todo eso, darle espacio al gusto, a disfrutar el arte. Fomentar pasión.